Cómo obtener una fotografía con aspecto antiguo utilizando algunas técnicas simples de edición con PaintShop.
En este tutorial intentaremos reproducir el aspecto de una fotografía antigua, comenzando desde una imagen en color adquirida con un escáner o tomada con una cámara digital. Primero convertimos nuestra fotografía a blanco y negro: en el pasado, la emulsión fotográfica requería exposiciones extremadamente largas pero, junto con el gran tamaño del negativo, confería a las imágenes una gama tonal y una riqueza de detalles aún hoy insuperadas.

Examinamos algunos métodos para la conversión: seleccionamos la imagen (ctrl+A), la copiamos (ctrl+C) y la pegamos en un nuevo archivo (ctrl+V). Seleccionamos del menú imagen/escala de grises y obtenemos una primera versión en blanco y negro. Copiamos nuevamente con ctrl+A y ctrl+C y volvemos a nuestra fotografía, posicionando con ctrl+L la imagen en blanco y negro en una nueva capa, que renombraremos “escala de grises”.

Un segundo método para obtener una conversión a blanco y negro consiste en eliminar completamente la saturación de la fotografía. Ocultamos temporalmente la capa “escala de grises” y duplicamos la capa “fondo”. Con MAYÚS+H seleccionamos la herramienta tono/saturación/ligereza y configuramos a –100 el valor del parámetro “saturación”. Renombramos esta capa como “saturación” y la ocultamos.

Un método adicional para convertir la fotografía a blanco y negro consiste en aislar el canal de luminancia de la fotografía: desde el menú imagen seleccionamos descomponer canal/descomponer en HSL: la fotografía ahora resulta dividida en tres nuevas imágenes que representan el canal tono (una representación gráfica del tono de los colores), el canal saturación, y finalmente el canal luminancia.

Cerramos las imágenes relativas a tono y saturación y adoptamos la imagen relativa al canal de luminancia como conversión a blanco y negro de nuestra fotografía. Si la imagen nos parece demasiado clara, podemos duplicar la capa base “raster1” y configurar la mezcla del duplicado en “multiplicar”, variando su opacidad hasta obtener un buen resultado.

El método más versátil es sin embargo el siguiente: duplicamos nuevamente la capa “fondo” y creamos un nuevo grupo de capas, que llamaremos “mixer”. Tras seleccionar la capa “copia de fondo” hacemos clic derecho, y seleccionamos nueva capa de ajuste/mixer de canales. Se abre la ventana de diálogo del filtro. Este filtro permite dosificar la influencia de cada uno de los tres canales en la imagen.

Seleccionamos la casilla “monocromático”: la vista previa es ahora en blanco y negro. Para decidir la mejor configuración, llevamos los controles relativos a cada canal a 100, dejando en cero los otros dos. Obtendremos una imagen de vista previa del canal rojo, una del canal verde y una del canal azul, respectivamente. Podemos entonces evaluar la distinta contribución en términos de luminosidad aportada por cada canal (ver figura).

Hemos exaltado el canal azul obteniendo tonos oscuros y bien contrastados. Rojo y verde nos sirvieron para compensar este efecto. Una regla general consiste en mantener la suma de los tres valores aproximadamente igual a 100, respetando la luminosidad de la fotografía. Si esta versión en blanco y negro nos satisface, podemos eliminar las otras, aplanar el grupo “mixer” y renombrarlo “blanco y negro”.

Después de elegir la versión en blanco y negro que más nos satisface, creamos un efecto virado seleccionando capas/nueva capa de ajuste/ tono/saturación/ligereza y en la ventana de diálogo seleccionamos la casilla “virado”. Teniendo cuidado de dejar configurado en 0 el valor relativo a la ligereza, configuramos los valores 45 para “Tono” y 25 para “saturación”, obteniendo un virado “sepia”.

Configuramos la opacidad de la capa de ajuste en 80 y pasamos entonces al verdadero “envejecimiento artificial” de la fotografía. Vamos a crear el característico “marco” en los bordes de la fotografía: configuramos el blanco como color de fondo, entonces seleccionamos la capa que contiene la imagen en blanco y negro, y desde el menú imagen/marco de imagen seleccionamos un estilo de marco que consideremos adecuado.

Movemos la capa “marco de imagen” así creada por debajo de la capa de ajuste y pasamos a las típicas “quemaduras” en los bordes de la fotografía: duplicamos la capa “marco de imagen”, la renombramos a “quemaduras”, la colocamos por debajo de “marco de imagen” y aplicamos regla/desenfoque/desenfoque gaussiano con valor 10. Finalmente modificamos su modo de mezcla a “luminancia (existente)”.

Si deseamos reducir la profundidad y los contrastes de la fotografía, podemos proceder de la siguiente manera: por encima de la capa “fondo” creamos una nueva capa, que llamaremos “blanco”. Rellenamos la capa de blanco mediante la herramienta de relleno. Esto nos permite reducir el contraste de la fotografía de forma no destructiva, simplemente actuando sobre la opacidad de la capa “blanco y negro”.

Ahora podemos añadir un ligero efecto “granulado” a la fotografía: configuramos el color de primer plano a R 128 G 128 B 128 seleccionándolo desde la paleta de colores y creamos una nueva capa, llamada “granulado” por encima de la capa “blanco y negro”. Configuramos su modo de mezcla en “superponer” y con la herramienta “relleno” (tecla F) la llenamos con el nuevo color.

Manteniendo la capa “granulado” seleccionada, desde el menú ajuste elegimos añadir/quitar ruido/añadir ruido: seleccionamos las casillas “gaussiano” y “monocromático” y luego, ayudándonos con la tecla “probar” (el ícono que representa un ojo) para ver una vista previa del resultado sobre la imagen, encontramos el valor óptimo de granulosidad que nos permite dar el aspecto “antiguo” adecuado a la foto.

Para concluir, hemos obtenido una reproducción ‘de época’ bastante convincente. Muchas de las técnicas tratadas en este tutorial pueden desarrollarse aún más experimentando con nuevos valores en los parámetros de los filtros que hemos aplicado. Es, por ejemplo, posible obtener virados de la fotografía “al azul”, más raros que el tono sepia, o experimentar técnicas adicionales de “envejecimiento artificial” de la fotografía.


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