Twitter recibe una denuncia por parte de la Unión de Estudiantes Judíos de Francia: en la red social han circulado mensajes racistas.
En Francia, en estas horas se habla mucho del papel de Twitter en la incitación al odio racial: de hecho, se ha sabido que una nueva denuncia está a punto de presentarse, de mano de la UEJF (Union des Étudiants Juifs de France).
La cuestión no es nueva, pero en estas horas se conocen más desarrollos: en la balanza está la circulación en Twitter de mensajes racistas dirigidos a los judíos.
El procedimiento, ya en curso desde hace tiempo, tuvo un primer epílogo en enero: según el pronunciamiento del Tribunal de grande instance de París, el personal de Twitter habría tenido que comunicar los datos identificativos de aquellos suscriptores que habían difundido los tuits incriminados.
Además, el tribunal había ordenado la implementación de un sistema útil para la denuncia de mensajes racistas o abusos, en general.
Por lo que se sabe, Twitter no habría hecho nada de todo esto y ciertamente no habría entregado los datos identificativos útiles, apelando al hecho de que la empresa tiene sede en Estados Unidos y, por lo tanto, estaría protegida por la primera enmienda.
De ahí la nueva batalla emprendida por la Union des Étudiants Juifs de France que esta vez también apunta a una indemnización millonaria de 38,5 millones de euros que, en caso de obtenerse, se destinarían al Fondo Shoah Memorial.
Los mensajes antisemitas se remontan al pasado mes de octubre, cuando los hashtags #unbonjuif (un buen judío) y #unjuifmort (un judío muerto) empezaron a escalar en la clasificación de los principales trending topics, difundiéndose como la pólvora.
El personal de Twitter intervino efectivamente, eliminando todos los mensajes teñidos de antisemitismo, sin embargo, la acusación actual es la de haber decidido no querer proporcionar los datos identificativos de los culpables.
La cuestión continuará, ya que Twitter también ha anunciado que quiere preparar a su vez un recurso.

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