Google cada vez más dueño de la búsqueda orgánica y patrocinada es el leitmotiv que llega de varias partes, como escribe The Wall Street Journal. Muchos sitios grandes se quejan de pérdidas de tráfico significativas por parte del mismo motor de Mountain View y Google responde con su habitual manera de actuar, a medio camino entre lo serio y lo jocoso.
Desde mediados de octubre TripAdvisor, que ha protagonizado una lucha directa con Google sobre las reseñas de hoteles, se queja de una caída considerable del tráfico (aproximadamente del 10%). No se conocen las razones de la pérdida de tráfico pero muchos analistas señalan las nuevas jugadas de Google, todas destinadas a ingresar más por publicidad, la única fuente de negocio del gigante californiano. La carrera hacia la localización de contenidos se ha convertido en el objetivo número uno para Google que, a quien le señala sus “faltas” y “deficiencias”, siempre responde igual: nuestro motor fue construido para los usuarios. Mientras tanto, la Antitrust UE está investigando la posición dominante de Google.
Y si a esta respuesta de estilo algorítmico pocos creen, debemos aceptar que por años Google fue el lugar más democrático de Internet. Alimentaba a todos, sitios de información bien hechos y sitios spam creados para sacar provecho de Google AdSense. ¿Y qué decir de los sitios de jóvenes que podían permitirse con un simple copiar y pegar contenidos de otros (casi siempre ajenos) con un poco de publicidad de Google AdSense para conseguir la paga semanal? Google amigo de todos, por lo tanto, al menos hasta ayer.
El 2010 fue un año realmente lleno de cambios para Google. Desde el cambio de infraestructura con su Caffeine que provocó cambios en el índice que ni un café envenenado se atrevía a hacer, a los continuos lanzamientos de algoritmos con sabor a localización que dieron el golpe de gracia a muchos sitios, e-commerce e información, muchos de muy buena calidad. No menos importante fue Google Instant que se niega a «aconsejarte» incluso cuando no quieres ser guiado.
¿Y ahora? ¿Qué debemos esperar del motor de Mountain View? Nada más que lo que ya debíamos prever: Google va a la caja. Y lo hace con todas sus fuerzas derribando a todos, sitios grandes y pequeños, de sus búsquedas orgánicas y patrocinadas. Ahora en primer lugar está él con sus muchísimos servicios y productos. ¿Necesitas un restaurante? Está Google. ¿Necesitas una indicación de camino? Está Google. ¿Necesitas un par de zapatos? Está Google. ¿Necesitas noticias? Está Google. Sí, porque Google es Internet, no olvidémoslo, y no Facebook como algunos se atreven a decir. Después de años de servicio a los usuarios, después de años de servicios gratuitos para almacenar toda la información posible sobre el usuario desprevenido, ahora está listo para dar el salto de calidad. Fuera los sitios que están en Internet con fines de lucro (lee e-commerce), fuera los sitios de información que ingresan con publicidad, fuera los comparadores de viajes, fuera todo. Está Google, el motor pensado para los usuarios, el motor que exalta la democracia.
¿Y tú qué piensas? ¿Puede un algoritmo jugar con tu identidad tratándote como un número más de Internet?
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