En las cámaras digitales, el ángulo de campo de los objetivos es más pequeño que el de las réflex tradicionales porque el tamaño del sensor es inferior al de la clásica película 24×36, que, hasta hoy, sigue siendo el punto de referencia para los fabricantes.
Recordamos que la distancia focal de un objetivo es la longitud que existe entre la lente en la que convergen los rayos de luz de la escena encuadrada y el plano focal sobre el que estos se proyectan. La amplitud del ángulo de disparo depende de la longitud focal de la óptica: a valores de focal menores corresponden ángulos de disparo mayores. Siempre refiriéndonos al antiguo formato Leica, un gran angular tiene una longitud focal que va de 20 a 28 mm, un teleobjetivo medio de 85 a 135 mm, y un teleobjetivo desde 180 en adelante. Una óptica se dice «estándar» cuando el diámetro del círculo de cobertura posterior es en proporción 1:1 con la diagonal de la película, y generalmente su campo visual se aproxima al del ojo humano que, aunque abarca un ángulo de aproximadamente 180°, en realidad ve nítido solo el 25% de la escena. Dado que un negativo 24×36 tiene una diagonal de 43,21 mm, la óptica considerada estándar (aunque con un poco de aproximación) es la de 50mm, con un ángulo de visión frontal de 47°. Obviamente, en una óptica definida estándar, cuanto mayor sea el tamaño del negativo que debe cubrir, mayor debe ser su longitud focal: en un 6×6, por ejemplo, esta es de 80mm, en un 6×7 es de 90mm y en un 10×12, una película que tiene una diagonal de 161mm, se considera estándar la de 150mm.
El ángulo de campo es la amplitud de la escena que el objetivo puede captar, y a focales cortas corresponden ángulos más amplios que los ofrecidos por ópticas largas. Por eso, un objetivo de 50mm que será estándar en una película 24×36, corresponderá a un telemedio en el sensor de una cámara digital, mientras que será un gran angular en una cámara de banco óptico de gran formato.
Aquí hay una tabla interesante que mejor que las palabras aclara la relación entre el tamaño del sensor y el ángulo de disparo obtenido con las diversas longitudes focales:
Cuando en las cámaras digitales se habla del factor de recorte (crop), se refiere al recorte que sufre la imagen porque atraviesa un objetivo diseñado para cubrir un tamaño 24×36 mientras que en realidad encuentra en el plano focal un sensor de dimensiones mucho más pequeñas. Para conocer la longitud focal efectiva de los objetivos es por tanto necesario multiplicar su focal «real» por el llamado “factor de recorte” que varía según el sensor: en Nikon es igual a 1,5x, en Canon va de 1,3x a 1,6x, en Olympus y Panasonic es 2x, mientras que en las costosas cámaras full frame, que tienen el sensor tan grande como una película 24×36, el factor de recorte es igual a 1x, es decir, la imagen registrada corresponde a la que se obtendría con una réflex 24×36.
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