Coche: analicemos el éxito del alquiler a largo plazo

Noleggio auto - Foto U+
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El alquiler de coches a largo plazo en España es un mercado que no deja de crecer año tras año, gracias a una fórmula que gusta tanto a empresas y autónomos como a particulares. Según Aniasa, la Asociación que representa a las empresas del sector en el sistema Confindustria, esta fórmula ha alcanzado los 160.000 clientes particulares, con una facturación de 811 millones de euros, el 11% del mercado italiano, mientras que todo el sector superó los 10.000 millones de euros en 2023.

Los motivos del éxito del alquiler a largo plazo en nuestro país son varios. En primer lugar, está la comodidad de una fórmula en la que todos los gastos están incluidos en la cuota mensual (seguro, asistencia en carretera, mantenimiento, etcétera), a excepción del impuesto de matriculación que, según lo establecido por el Dl 124/2019, corre a cargo del arrendatario.

En segundo lugar, con el ‘long rent’ no hay que preocuparse de muchas responsabilidades, como la compra del coche, el posible robo, largas reparaciones o la depreciación del valor comercial del vehículo. También es un servicio personalizable, con la posibilidad de elegir el tipo de coche a alquilar y su equipamiento, la duración del alquiler, el kilometraje a incluir en la cuota, el pago de la entrada y los servicios adicionales a incluir en el contrato.

Por supuesto, entre los aspectos que sustentan el éxito del alquiler a largo plazo se encuentra también la rentabilidad económica de esta fórmula, especialmente si se comparan los gastos que supone con los que requiere la compra financiada de un coche.

La rentabilidad del alquiler de coches a largo plazo

Para confirmar que el alquiler de coches a largo plazo es una solución más rentable que la compra a través de financiación, también ha llegado un estudio del conocido portal de comparación Facile.it. En particular, el análisis de Facile.it se ha centrado en el Volkswagen Polo, un utilitario seguro y espacioso para la movilidad urbana. En concreto, para comprar el Polo es necesario gastar 4.700 euros de entrada y 295 euros de cuota durante 36 meses. A estos costes de compra con financiación hay que añadir los gastos de mantenimiento, cuantificados en 1.771 euros por la póliza de seguro de responsabilidad civil, 3.150 euros por el seguro de daños al vehículo, 80 euros por la inspección técnica, 600 euros de revisiones y 1.500 euros de mantenimiento extraordinario.

El coste total del coche optando por la compra financiada es de 22.421 euros, tras lo cual es necesario abonar la maxicouta final de 14.865 euros para la adquisición definitiva del vehículo tras el pago de las 36 cuotas mensuales. Teniendo en cuenta que el valor de mercado del Volkswagen Polo después de 3 años y con unos 100.000 kilómetros recorridos es de 17.820 euros, se obtiene un gasto total de 19.466 euros en 3 años según la simulación realizada en el estudio.

En cuanto al alquiler a largo plazo del Polo, dado que los gastos de mantenimiento están incluidos en la cuota, sólo hay que tener en cuenta una entrada de 4.000 euros y un importe mensual de 259 euros. La inversión total es, por lo tanto, de 13.324 euros, una cifra considerablemente más baja que lo gastado con la compra financiada. De este modo, se puede disfrutar de un ahorro de 6.142 euros en 3 años, además de todas las demás ventajas del ‘long rent’ en términos de comodidad, flexibilidad y practicidad.

Cómo funciona el alquiler a largo plazo de un coche

Los numerosos beneficios del ‘long rent’ hacen que esta fórmula sea cada vez más apreciada en Italia, tanto por profesionales y empresas como por particulares. Con el alquiler a largo plazo es posible conducir un coche siempre nuevo sin complicaciones. Basta con elegir el modelo adecuado a las propias necesidades, seleccionar el equipamiento deseado y pedir el coche en una compañía de alquiler. Una vez que el fabricante prepara el coche, la empresa de alquiler procede a la entrega del vehículo, que se recoge en un centro concertado con el arrendador.

Además de poder alquilar cualquier tipo de vehículo, desde coches de combustión interna hasta eléctricos, desde utilitarios hasta SUVs, pasando por coches deportivos y de lujo, el ‘long rent’ es un servicio completamente personalizable. En primer lugar, se puede elegir una duración entre 24 y 60 meses, teniendo en cuenta que con un contrato más largo se puede ahorrar en el coste de la cuota. También se puede definir el kilometraje anual a incluir en el alquiler, pagando eventualmente un suplemento por los kilómetros extra recorridos.

También se tiene la posibilidad de elegir autonomía si abonar o no una entrada en el momento de la firma del contrato. Se trata de una decisión que no afecta al coste total del servicio, sino únicamente a la cuota, que en caso de pago anticipado será más baja. Por lo tanto, resulta la opción más indicada si se prefiere que el gasto sea más accesible a largo plazo.

Por el contrario, alquilar un coche sin entrada inicial permite no afectar a las finanzas personales o al presupuesto familiar en el momento de la firma del contrato, por lo que resulta una alternativa más sostenible en el corto plazo, especialmente confiando en portales de comparación como Facile.it para detectar las mejores ofertas del momento.

También se pueden establecer los servicios a incluir en el contrato, optando por el paquete básico que incluye seguro, asistencia en carretera y mantenimiento ordinario y extraordinario, o añadir servicios extra como coberturas de seguro adicionales o la sustitución de neumáticos de verano/invierno.

Al finalizar el contrato, es posible devolver el coche, solicitar la renovación del alquiler del mismo vehículo, o si se prefiere tener siempre un coche nuevo y actualizado, alquilar a largo plazo otro vehículo.

A los particulares se les solicita el documento de identidad, la tarjeta sanitaria, un contrato de trabajo indefinido y las últimas nóminas, además de una edad mínima de al menos 21 años, mientras que el pago puede realizarse mediante domiciliación bancaria o tarjeta de crédito. Para los titulares de autónomos y empresas los requisitos y la documentación son diferentes a los de los particulares, además de que estos sujetos pueden beneficiarse de importantes ventajas fiscales en el ‘long rent’, en concreto una deducción del IVA del 40% al 100% y una deducibilidad de los costes de alquiler de hasta el 100% en función del uso del vehículo.

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