Para solucionar los problemas surgidos con el bendgate, Apple habría decidido «reforzar» la carcasa del iPhone 6S. Sin embargo, también existe una segunda hipótesis relacionada con el uso de una nueva tecnología.
Las semanas previas al lanzamiento de un nuevo modelo de teléfono de Apple siempre están llenas de detalles filtrados, hipótesis y rumores.
A la espera, por lo tanto, de que el mundo conozca lo que por el momento se llama iPhone 6S, empiezan a surgir algunos detalles sobre las posibles nuevas características del dispositivo.
Se trata de rumores que Apple no ha confirmado de ninguna manera, por lo que deben considerarse como tales: solo rumores y voces de pasillo.
En particular, el sitio Engadget Japan ha publicado un artículo en el que se habla de la forma que podría tener la carcasa del iPhone 6S. Más que escribirlo simplemente, se publica la imagen de lo que deberían ser los dibujos técnicos del iPhone 6S.
De estos últimos sería posible deducir una mayor robustez del cuerpo del dispositivo, ya que parece que los contornos son más gruesos en comparación con los modelos anteriores.
Según Engadget Japan, por lo tanto, esta sería la señal de querealmente Apple estaría eligiendo el camino de la mayor seguridad para evitar los desagradablesresultados del bendgate.
La segunda hipótesis planteada en el sitio japonés es que este nuevo terminal podría estar equipado con la nueva tecnología llamada «Force Touch», ya presente en algunos modelos de Mac y en Apple Watch. Se trata del mecanismo mediante el cual es posible ejercer presión sobre la pantalla para impartir algunos comandos.
Por lo general, la tecnología Force Touch necesita un mayor grosor de la pantalla: por esta razón se ha podido hipotetizar que la carcasa más gruesa pueda ser una «señal» de la presencia de una pantalla diferente, útil para la mencionada novedad.
No se piensen en diferencias notables y fácilmente visibles a simple vista: solo la comparación cercana – y con una medición precisa en mano – revela la posible diferencia con un iPhone 6.
Si de hecho el dispositivo iPhone 6 tiene un grosor de 6,9 milímetros, según la imagen publicada por Engadget Japan, el futuro iPhone 6S tendría la carcasa que mide 7,1 milímetros.
Una diferencia realmente insignificante pero potencialmente útil tanto para evitar que el dispositivo se doble, como para favorecer la presencia de la tecnología Force Touch.
Como ya se ha dicho – se reitera, por lo tanto -, se trata solo y exclusivamente de rumores totalmente extraoficiales: para poder constatar la realidad de los hechos habrá que esperar el lanzamiento oficial del dispositivo.

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