Empiezan a filtrarse algunas novedades sobre Windows 8, el próximo sistema operativo de Microsoft que podría ser protagonista de la conferencia Build, programada para el lunes 12 de septiembre.
Las anticipaciones sobre Windows 8 son pocas y bien medidas por la propia empresa de Redmond, que probablemente está decidida a sorprender con algo sensacional o espera el efecto curiosidad generado por tanto misterio.
Algunas características de Windows 8 se han revelado y es imposible no notar cuánta similitud hay con Windows Phone 7, empezando por la interfaz: Windows 8, de hecho, parece que presentará bloques y recuadros en la pantalla, al igual que el sistema operativo para smartphones.
No solo eso: al parecer Windows 8 sería capaz de «dialogar» muy fácilmente con WP7, haciendo que las aplicaciones utilizadas en smartphones puedan ser llamadas también en el PC, conectando así el móvil y la estación fija.
Y quizás – pero esto parece todavía una potencialidad para el futuro más que una posibilidad concreta en el presente – podría pronto aparecer una «Windows 8 Store» o «Windows 8 market«, como se quiera llamar.
Lo que más intriga es, sin embargo, otro detalle: la rapidez de uso y respuesta. Windows 8 permitiría el arranque del PC en unos diez segundos, mientras que – una vez activado el modo de espera – la reanudación de las actividades sería prácticamente instantánea.
Un detalle adicional que va de la mano con el concepto de velocidad es la presencia de USB 3.0: el intercambio de archivos se realizará más rápidamente y, por lo tanto, como consecuencia secundaria bastante importante, también permitirá ahorrar energía.
Todavía pocas son las novedades conocidas de Windows 8 para hacerse una idea general, pero es probable que el próximo lunes se sepa más.

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