El virus Flame es el nuevo peligro que circula en línea: se le está prestando mucha atención, ya que se trata de un medio bastante potente. Así es como actúa.
Es de estas horas la noticia de que se ha descubierto un nuevo virus informático, muy potente y peligroso: se llama Flame y está presente principalmente en Medio Oriente.
La novedad no se refiere tanto a su creación como más bien a su descubrimiento, ya que se ha revelado que Flame ha estado actuando impunemente durante al menos un par de años, sin ser detectado hasta estos días.
Hace un par de semanas fue la empresa Kaspersky Lab, que opera en el sector de la seguridad informática, quien se percató y clasificó el virus, incluyéndolo en la categoría que corresponde al campo de la verdadera y propia guerra, aunque a nivel cibernético.
Un peligro que no debe subestimarse, ya que Flame es capaz de «olfatear» cualquier cosa en el PC infectado: desde documentos hasta las conversaciones que se llevan a cabo por Skype, pasando por la simple navegación.
El alcance es tal que incluso los dispositivos conectados a la misma red – por ejemplo tablets y smartphones – pueden ser espiados fácilmente de esta manera, aunque materialmente no haya Flame en el almacenamiento.
El verdadero problema, según lo que se aprende leyendo el informe emitido por Kaspersky Lab, es que este virus fue escrito en LUA y de manera extremadamente compleja, por lo que estudiarlo a fondo tomará varios años, con el riesgo de que el virus pueda mientras tanto propagarse descontroladamente.
¿Cómo funciona materialmente Flame?
Una vez instalado, se alojará en el PC con 6 MB de espacio e iniciará a «tomar» capturas de pantalla de forma continua, a intervalos regulares y cercanos, para registrar cualquier operación en curso.
Posteriormente el virus se volverá cada vez más «prepotente», hasta reservarse 20 MB de espacio en el dispositivo infectado, continuando regularmente con la monitorización y el guardado de cualquier movimiento del PC.
Flame nace por tanto con el propósito de llevar a cabo operaciones en el ámbito de las verdaderas guerras digitales y probablemente no es casualidad que su difusión haya ocurrido primero en Medio Oriente y en el Norte de África, con especial referencia a Irán, Egipto, Siria, Palestina, Líbano y Arabia Saudita.
Infectarse con Flame es bastante sencillo dado que el virus se transmite fácilmente a través de llaves USB, incluso sin ejecutar programas o aplicaciones: el contagio es prácticamente inmediato.
Actualmente no existe ningún antivirus capaz de bloquear este potente virus: aún queda mucho por estudiar dada la complejidad de la arquitectura de escritura.

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