Los gobiernos se muestran cada vez más interesados en los datos personales de los usuarios registrados en Twitter. ¿Cuáles son las razones?
Twittercomo terreno fértil para investigaciones por parte de la inteligencia y, en general, de los gobiernos de todo el mundo.
Este es el panorama, expresado de forma muy sintética, que cada año se vuelve más claro y evidente.
El propio cuartel general de Twitter se encarga de informar sobre esto al divulgar los resultados del informe anual de transparencia.
De los datos publicados y difundidos se desprende que durante el último semestre los Gobiernos solicitaron repetidamente los datos de los suscriptores de Twitter.
En total, las autoridades realizaron 2058 solicitudes oficiales al personal del social network encargado.
El aumento respecto al año pasado es evidente: de hecho, a lo largo de 2013, solo se solicitaron datos personales 1410 veces.
Casi la mitad de las preguntas recibidas en un año completo, frente al doble solo en el primer semestre de 2014.
Incluso Italia, nuestro país, ha decidido recurrir a Twitter en algunos casos, pero en general la práctica no parece haberse consolidado, ya que el número de dichas solicitudes es escaso: el procedimiento se activó solo una decena de veces.
Europa en general ha solicitado información a Twitter en pocas ocasiones y, más concretamente, el primer puesto en el Viejo Continente lo ocupa Gran Bretaña con 78 consultas.
En total, sin embargo, el gobierno que ha recurrido más veces a esta práctica es el de los Estados Unidos de América, con 1257 solicitudes.
Es el número más alto, que supera, y de mucho, a todos los demás países que recurrieron a Twitter durante determinadas investigaciones. En segundo lugar se encuentra Japón con sus 192 «interrogatorios» y a continuación Arabia Saudita con 189 veces.
Los motivos por los que los gobiernos mundiales recurren a los respectivos equipos de los principales social networks, y en este caso a Twitter en particular, pueden ser diversos: la seguridad nacional es probablemente la motivación principal, pero también investigaciones específicas contra alguien.
De esta manera se intenta rastrear direcciones de correo electrónico y números de IP utilizados para acceder a la web y a Twitter.
Sin embargo, hay que especificar que Twitter no ha difundido públicamente en el mencionado informe ningún dato relativo a cuestiones de seguridad nacional e internacional, ya que carece de autorización para divulgar dichos elementos.
Naturalmente, para poder acceder a determinados contenidos de la base de datos de Twitter, es necesario que la autoridad competente nacional presente la debida solicitud, autorizada por un juez o tribunal.
De lo contrario, los «cofres» de datos de los usuarios de cualquier social network no pueden ser consultados por nadie.

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