Los chats en Skype podrían convertirse en material disponible para la policía y los servicios de inteligencia de todo el mundo: entre rumores y la negación de Skype, aquí está la situación.
Después de las conversaciones privadas en Facebook interceptables, también las conversaciones en Skype podrán ser puestas a disposición de la policía y de la autoridad judicial.
Esta es la noticia que circula desde hace algunas horas en la red, precisamente desde que el Washington Post adelantó que el equipo responsable de Skype habría decidido no ocultar las conversaciones realizadas a través del servicio que, al parecer, sería una de las herramientas más usadas por los criminales.
En un primer momento solo las conversaciones podrían pasar a estar bajo la lupa de las autoridades competentes, para luego —en una fase sucesiva y quizás aún lejana— pasar también a la interceptación de las llamadas vía Skype.
Además, los primeros datos que podrán ser entregados a las autoridades serán indudablemente las credenciales de acceso y el número de tarjeta de crédito utilizada para recargar el crédito de Skype.
La noticia está dando la vuelta al mundo y está poniendo en alerta a los defensores férreos de la privacidad en línea.
Sin embargo, cabe destacar que hace poco se publicó un post en el blog oficial de Skype en el que se explica que por parte de la empresa no hay ninguna intención de someter a interceptación llamadas o chats.
Se especifica además que las recientes modificaciones técnicas realizadas en la arquitectura de Skype, justo después de la adquisición del servicio por parte de Microsoft, se hicieron para ofrecer un mejor servicio a sus usuarios y no, por tanto, para preparar el acceso de las autoridades judiciales a las conversaciones de los usuarios de Skype.
La desmentida, clara y bastante articulada, debería por tanto apagar los rumores al respecto, pero esto no calma las demandas de la policía e inteligencia de todo el mundo: se hace presente que el sistema de cifrado usado por Skype es una barrera muy fuerte para quienes intentan limitar y descubrir las tramas de criminales, pedófilos y terroristas.
Por otra parte, no es un secreto para nadie que muchos yihadistas activos en la red aconsejan a la comunidad usar precisamente Skype para comunicarse con total seguridad.
Por otro lado, es cierto que precisamente una protección así ayuda cada día a activistas de asociaciones humanitarias a llevar a cabo sus misiones.
Un arma de doble filo, pues, que podría convertirse en un recurso para quienes investigan pero en un peligro para quienes actúan en el bien.

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